De
niño tenía la curiosidad de conocer cómo funcionan los motores, me
explicaba el motor a vapor con su sistema de tubos que conducen el
vapor a un lado el cilindro y mediante un sistema de se cambia al
vapor hacia una entrada opuesta para empujar al pistón hacia el lado
opuesto produciendo el movimiento reciprocante y mediante un sistema
de biela manivela es convertido en movimiento circular.

Se me hacía difícil entender con el sistema sin cambio de entrada, no entendía todavía la inercia que proporciona la volante de inercia.
Uno
de los primeros juguetes que construí fue un muñequito de plástico
dentro de un frasco tapado con el jebe de un globo que subía o
bajaba según la presión ejercida sobre una membrana, eso lo vi una
tarde rumbo a la escuela, porque desviaba mi camino a una calle
paralela al camino más corto para pasar por el mercado y comprarme
una refrescante raspadilla en el caluroso mediodía huarasino. En las
afueras del mercado observé a un charlatán que adivinaba la suerte
mediante un muñequito conocido como Chumbeque contrapesado para
mantenerlo vertical dentro de un gran frasco lleno de agua, al cual
hacia subir o bajar a su voluntad, pude ver que el mantenía una mano
sobre el frasco cubierta con una franela de tal manera que no se
observara su manipuleo, eso lo deduje y lo repetí en la casa usando
un frasco vacio de los que traían mermelada. Y el muñeco un
frasquito en los que venía la penicilina, el contrapeso fue muy
fácil un pedazo de alambre de los usados como fusible en la caja de
entrada de la electridad.
Usando
como membrana el jebe de un globo reventado, un frasco vacio de
mermelada y como muñequito un frasquito pequeño en los que venían
los inyectables pude hacer uno que funcionaba muy bien. Más adelante
me enteré era el Diablito de Descartes o Ludión.
Mi
entretenimiento favorito era la lectura de la colección de revistas Hobby (revista argentina de manualidades) que despertaba mi
curiosidad, porque en ella encontraba la explicación de muchos
fenómenos y los planos con instrucciones para construir motores y me
hacían soñar en algo se podía hacer con creatividad y trabajo
manual.
En
la primaria (Profesor Moisés Núñez Sánchez) no recuerdo que haya
habido mucho relacionado con física, teníamos los cursos, cálculo
(matemáticas), vida animal y vegetal (botánica y zoología) niño
y la salud (anatomía). Pero lo que más me impresionó fue el
aparato de Gravesande, aparato para la demostración de la dilatación
térmica que el profesor nos mostro, me dejó pensando en como
sucedía tal fenómeno.
En
la secundaria aparece física en los dos últimos años con el texto
de Juan Tauro del Pino publicado en la imprenta del colegio militar
Leoncio Prado, que al parecer es el colegio que marcaba el rumbo a
todos los demás.
Recuerdo mucho cuando el profesor Jorge Giraldo nos presento una máquina electrostática de Wimshurst, daba vuelta a la manivela y entre las esferas saltaba un rayo con estruendo y todo, el seguía explicando y al tocar la máquina dio un salto porque sufrió una descarga.
También recuerdo la visita al Colegio Nacional "2 de Mayo" de Caraz en la que el profesor Lucio Huerta nos hizo demostraciones usando un carrete de Ruhmkorff.

Mi
padre, maestro él, quería que yo estudiase medicina, mi madre veía
esto con muy buenos ojos, su padre, mi abuelo Luís Guzmán Villa,
había sido un médico que falleció a la temprana edad de 40 años
víctima de la llamada pulmonía fulminante, en esos tiempos mal sin
salvación. Pero un día, no recuerdo exactamente cuándo, pero me
parece que estaba en segundo o tercer año de secundaría, dije a mi
padre que yo quería trabajar con equipos, que quería conocer cómo
funcionan los aparatos, hacer experimentos y a lo que el me
respondió, “lo que tú quieres ser, es ingeniero mecánico”. En
ese tiempo la física como carrera no era conocida y no había un
centro de estudios en el país que se caracterizara por esa
profesión, existía la Universidad de San Marcos con medicina y
leyes, la Universidad Nacional de Ingeniería, con sus ingenierías,
La Molina con Agronomía y por allí se escuchaba la Católica con
Ingeniería Civil en la que se formaban expertos calculistas y
excelentes abogados y no había más. Debido a que yo me sentía
contento viendo mecanismos y explicándome de cómo funcionan las
cosas, parecía lo más adecuado para mí. Eso me llevó a estudiar
Ingeniería mecánica y eléctrica en la Universidad Nacional de
Ingeniería, la que conocía por haberla visto en una de las
estampillas de la colección de mi padre.
Eso
me llevó a estudiar ingeniería y sin darme cuenta estaba metido en
el mundo del estudio de la Física y también de todos los demás
cursos en que la repetición de lo aprendido no se tomaba en cuenta
había que comprender y poder aplicar a situaciones diversas haciendo
uso de una serie de técnicas que había que aprender en base a mucha
practica y paciencia.
El
primer año conocí a los señores Sears y Zemansky, libro muy
denso, lleno de explicaciones pero para los exámenes me ayudaban
poco.
En
el segundo año hicieron aparición los señores David Halliday y
Robert Resnick texto que suprimía varias partes de la física
clásica, pero yo pensaba en algo que me enseñara la técnica de
cómo abordar situaciones, que no haya pasos misteriosos para hacer
algún cambio que facilite la solución de la situación presentada.
Me
acostumbre y seguí sin mayor cuestionamiento hasta Terminar los
estudios de ingeniería. Recibí
el grado de Bachiller en Ingeniería Mecánica y Eléctrica el 23 de
diciembre de 1965
(en ese tiempo era necesario hacer una tesis), de manos del Ingeniero
Mario
Samamé
Boggio en aquel entonces Rector de la UNI. Yo tenía grandes dudas
sobre mí dedicación futura, si ponerme a trabajar en mantenimiento
de maquinarias o en construcciones metálicas, en refinerías, en la
industria pesquera o en otras afines, esos eran los trabajos más
comunes en ese tiempo para un ingeniero mecánico que se iniciaba.
Un
día me encontré casualmente con el profesor Sanmarquino José
Wenceslao Vásquez
Rojas,
profesor de física en muchas universidades quien fue mi Jefe de
Prácticas en el primer curso de Física que tomé en la UNI.
Mantuve una conversación con él, y me pidió que fuera jefe de
prácticas de una de sus cátedras. Como solamente serían los
sábados por la tarde no vi ningún inconveniente y acepté. Se
trataba de un curso de física, la parte de electricidad, para la
Facultad de educación de la Pontificia
Universidad
Católica del Perú. Todo marchaba normalmente, hasta que un día el
señor decano de la facultad, el padre San Cristóbal, me informó
que el Ingeniero Hugo
Sarabia
Swett quien en ese tiempo había sido encargado de organizar el
recién creado
Departamento
de Ciencias quería conversar conmigo. Tuvimos una reunión, hablamos
de varias cosas, y al final me invitó a visitar el local de la
facultad de Ingeniería en el lugar conocido como fundo Pando.
Acepté, al fin y al cabo, siempre es bueno conocer.
Así
es como me inicié en el mundo de la enseñanza de la Física.
Con
el tiempo pude armar un compendio del material preparado para la
enseñanza, este forma tres volúmenes con los nombre de Física 1,
Física 2 y Física 3.
El
año 2009 los volúmenes 2 y 3 son publicados en el blog de
biblioteca de la Pontificia Universidad Católica del Perú.
Física
1 y Física 2 de Hugo Medina, en versión digital
Gracias
al aporte del Profesor Hugo Medina, el Sistema de Bibliotecas pone a
disposición de sus usuarios ambos títulos en versión digital.
Aunque los dos libros no fueron publicados por el Fondo Editorial,
hemos considerado importante incluirlos dentro de la colección
digital del Sistema de Bibliotecas debido a la gran demanda que
tienen, principalmente, entre alumnos de Estudios Generales Ciencias.
Los
interesados pueden bajar el texto completo, capítulo por capitulo,
en ambos casos.
Desde
el catálogo en línea se puede acceder a estos recursos electrónicos
buscando por autor, título o tema.
A
la fecha es de amplio uso en todo el país y en universidades de
Latinoamérica y España. Como a continuación se puede ver un portal
de universidades chilenas.
Universidades
de Chile
Física
(Hugo Medina)
Textos
de Física del profesor Hugo Medina Guzmán de la Pontificia
Universidad Católica del Perú. Estos libros tienen por objeto
brindar a los estudiantes de la Física General una ayuda para
dominar los principios físicos que son la base de la tecnología
moderna. Se asume que los estudiantes tienen una base de álgebra,
geometría, y trigonometría. Son mucho más compactos que los libros
de texto tradicionales, se proporcionan muchos ejemplos trabajados y
piden resolver problemas.
En
el 2010 el volumen 1 es publicado por el fondo editorial de la PUCP.
Título: Física
1
Autor: Medina Guzmán, Hugo
Editor: Pontificia Universidad Católica de Perú
isbn: 9789972429248
Lugar de publicación: Lima, Perú
Año: 2010
Paginas: 320
DDC: 530
CDU: 53
Autor: Medina Guzmán, Hugo
Editor: Pontificia Universidad Católica de Perú
isbn: 9789972429248
Lugar de publicación: Lima, Perú
Año: 2010
Paginas: 320
DDC: 530
CDU: 53
Descripción:
Este
libro toma como punto de partida una observación experimental. A
partir de allí se desarrollan los conceptos físicos que permiten
interpretar esta observación utilizando la formulación matemática
más sencilla.
En
la actualidad 2013 estos volúmenes han sido revisados, corregidos y
considerablemente aumentados, los que deseen información al respecto
pueden escribir al email





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